Dios nos amó

Una noche, a escondidas, se acercó a Jesús un hombre muy religioso. Su nombre era Nicodemo. Este hombre, que realmente era alguien importante en su época, quería conocer personalmente a Jesús porque veía algo especial en Él. Esto lo podemos ver en el capítulo 3 de Juan.

En medio de esa charla, donde se hablaron varios temas, Jesús introduce la verdad más revolucionaria de todas: que Dios nos ama. En el versículo 16 dice: “Tanto amó Dios al mundo, que envió a su hijo para quitar el pecado del mundo y darnos acceso a la vida eterna.”

Pero no solamente eso, sino que Jesús, siendo Dios, no vino a la tierra para condenar a las personas sino para salvarlas.

Es tan grande el amor que Dios tiene por nosotros que nos ofrece, mediante Jesús, poder vivir eternamente en su casa, con Él. Depende de nosotros elegir creer en Jesús y acceder a esta vida eterna, o rechazar el regalo de Dios.

Su amor se mostró en que siendo pecadores, culpables de hacer lo malo, y habiendo escogido el camino contrario a sus deseos, aún así Dios envió a Su hijo para que viviera entre nosotros, y para que finalmente muriera en la cruz, cargando las consecuencias de nuestros errores.

Dios Padre demuestra su amor hacia nosotros al enviar a Jesús a saldar nuestra deuda, y Jesús nos muestra su amor al aceptar ese lugar.

Dios nos ama. Dios te ama, ¡y mucho!

Basado en el Capítulo 3 del evangelio de Juan.
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